AMIA: cómo empezó el juicio por encubrimiento

Dos décadas después del atentado a la AMIA, el 16 de agosto de 2015 comenzó el juicio oral y público por encubrimiento en el que se investigan las maniobras e irregularidades durante los primeros años de instrucción de la causa a cargo del ex juez Juan José Galeano. Se trata de un juicio que apunta al corazón de las instituciones de la Argentina de los ‘90.

A grandes rasgos, las acusaciones se dividieron en dos delitos: el peculado, por el pago de 400 mil dólares de los fondos reservados de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) a Carlos Telleldín para que afirmara que le entregó la camioneta Traffic utilizada en el atentado a efectivos de dos brigadas de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. El segundo es el delito de encubrimiento, por haberse interrumpido las investigaciones sobre el empresario argentino de origen sirio-libanés Alberto Jacinto Kanoore Edul, allegado a la familia del ex presidente Carlos Menem.

En total hay 13 imputados, con distintos grados de participación en los delitos. Los que están implicados en los dos hechos son Galeano y el ex titular de la SIDE, Hugo Anzorreguy. Solo por el primer hecho están acusados: los ex fiscales de la causa, Eamon Mullen y José Barbaccia; el ex presidente de la DAIA, Rubén Beraja; el ex agente de la SIDE, Patricio Finnen; Telleldín, su ex mujer Ana María Boragni y su ex abogado Víctor Stinfale. Por el segundo hecho, los imputados son: Menem, el ex subsecretario de la SIDE, Carlos Anchezar y los ex comisarios de la Policía Federal, Jorge “Fino” Palacios y Carlos Castañeda.

Como estrategia de defensa, algunos imputados sostienen que hasta el día de hoy están convencidos de que los policías bonaerenses, encabezados por el ex comisario Juan José Ribelli, fueron la conexión local del atentado. En 2001 dichos policías, junto a Carlos Telleldín, fueron sometidos a un juicio oral y público, donde salió a la luz el pago de los 400 mil dólares. En 2004, el tribunal absolvió a todos los acusados y declaró la nulidad de la causa. En 2009, la Corte Suprema de Justicia revisó el fallo y reabrió la causa, pero solo para Carlos Telleldín.

Tribunal Oral Federal 2. Fuente: Centro de Información Judicial

Tribunal Oral Federal 2. Fuente: Centro de Información Judicial

Si bien Galeano y Anzorreguy no declararon, durante la etapa de instrucción basaron su defensa en que el pago tenía como objetivo destrabar la causa y que era para la “protección” de la familia de Telleldín. Además, sostuvieron que este tipo de maniobras son legales dentro de las leyes secretas de la SIDE.

El juicio está desnudando un sinnúmero de irregularidades y actitudes sospechosas que se cometieron durante los años de instrucción de la causa. Algunos ejemplos: Telleldín relató que mientras estuvo detenido lo presionaron de distintas formas, como amenazas a su entorno familiar o encuentros con Galeano sin la presencia de su abogado; su ex mujer, Ana María Boragni, denunció que en varias ocasiones la amenazaron con imputarla en el atentado si no “colaboraba”; Anastasio Leal, uno de los ex policías acusados, contó que en una declaración indagatoria la secretaria del juzgado escribió cosas que él no dijo.

Juan José Ribelli, otro de los ex policías acusados, explicó: “La causa se impartió mal desde el principio. Se reunió un abanico de información, no importaba por qué. Con todo eso arriba de la mesa, se podía armar algo».

Ilan Kazez /C04

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