Twitch: ¿el nacimiento de la nueva televisión?

Hace tiempo se habla de la desaparición de la televisión. Primero fueron las redes sociales, luego los youtubers y más tarde las plataformas de contenido. Todos amenazaron con extinguirla. En los últimos tiempos, el consumo lineal de audiovisuales pasó a ser en diferido y las audiencias se fueron segmentando más y más. Pero la TV sigue ahí. La caja estoica que resiste. Transformada, aunque poco aggiornada a las nuevas formas de consumo. Siempre atrás de los nuevos medios, pero nunca desplazada. En el presente, Twitch se postula como la plataforma de video en streaming que arrasa con la audiencia y parece ser la única capaz de hacer que la TV pase a la historia. ¿Cuál es su diferencial? ¿Qué opinan los expertos? ¿Se la puede considerar la nueva TV?

Historia de Twitch. Realización: Agencia TAO

Twitch es una plataforma que nació en 2011, enfocada en los videojuegos: desde transmisiones de eSports hasta partidas jugadas por usuarios y una larga lista de eventos relacionados. En 2014, se convirtió en el cuarto sitio web con más tráfico en el mundo -incluso por encima de Netflix- y fue adquirida por Amazon. Hoy es la reina en el baile de los creadores de contenido, que la prefieren por encima de YouTube. Los números hablan por sí solos: cuenta con un promedio de 2 millones de espectadores diarios y se estima que 9 millones de usuarios realizan transmisiones una vez al mes, según datos del sitio web businessofapps.com, especializado en noticias, información y estadísticas de aplicaciones. Pero también hay una cuestión de representación: mientras Twitch aglutina comunidades alrededor de los streamers –el nuevo ejemplar de influencer- y forma colectivos de identificación y pertenencia que crecen e interactúan, la TV sigue fiel a su modelo broadcasting de uno a muchos y con una grilla prefijada por el emisor.

Alternativa o complemento de la TV

Mariano Rizza, periodista y streamer de Malditos Nerds, cree que pueden complementarse: “La TV no va a morir, pero tiene que adaptarse. Hay celebrities como Tinelli, que llegó a Twitch y no tiene idea qué hacer. En la TV lo sigue un grupo etario y socioeconómico muy particular, distinto al de Twitch”. Por su parte, la diseñadora, programadora y streamer Omeguis sostiene: “Twitch no es tanto una alternativa a la TV, sino la única opción que contempla a las generaciones más jóvenes, que buscan una oferta más personalizada”.

En agosto pasado, Coscu, el streamer más famoso de la Argentina, dijo en una entrevista para Filonews: “los programas más masivos de la TV tienen el chip de ‘sé incisivo, lastimá y buscá el título que garpe’ sin importar a quién tengas que pisar en el camino”. También advirtió que este medio ataca a los nuevos creadores de contenidos: “Estoy en una especie de guerra, defendiendo las formas en las que, los que venimos de abajo, hacemos contenido. La tele es otro rubro que siempre nos puso palos en la rueda”

Imagen Twitch.

Según explica Omeguis, es difícil pensar en ambos medios complementándose, porque “es muy distinto el nivel de interacción, la variedad del catálogo que ofrecen, el público y la forma en que el contenido se entrega al usuario”. Por eso, la streamer sugiere que la TV debe ofrecer algo nuevo y con un buen nivel de producción. “Lo mejor que pueden hacer –concluye-, es interiorizarse y analizar cómo se comporta cada tipo de audiencia dentro de las distintas categorías”.

Yamila Heram, miembro del CONICET y directora de proyectos de investigación relacionados con la TV, considera que el streaming es el lugar por excelencia para la microsegmentación: “Hay una cuestión híbrida de un ida y vuelta en el que el público tiende a segmentarse, surgen nuevas comunidades y formas de consumo, pero la TV sigue estando vigente” Un ejemplo de ese híbrido, podrían ser los canales de Twitch donde los usuarios se juntan a ver programas de TV y a debatir. Es el caso de streamers como Luciano Mellera, quien tiene un convenio con Amazon, y se conecta con sus seguidores para ver las películas disponibles en dicha plataforma y posteriormente realizar reseñas de las mismas.

Ahora bien, ¿Twitch va en detrimento de la TV? Paulo Chullmir, editor digital general de TN, cree que sí. Para el especialista, no solo las plataformas de distribución clásicas como la TV por cable perdieron su atractivo contra otras alternativas de streaming, sino que “cualquiera que tenga una cámara, la velocidad de Internet y el software necesario, puede hacer streaming desde su casa”. Pero, ¿qué necesita un streamer para tener audiencia? El gran diferencial de Twitch es la interacción. Los usuarios pasaron de ser simples espectadores pasivos a miembros activos de una comunidad en constante contacto, tanto con el streamer como entre ellos mismos.

Del telespectador a la comunidad

La capacidad de formar comunidades es el acierto de Twitch. Desde su estreno, la red priorizó el sistema de chat en vivo y lo mejoró paulatinamente, con la aplicación de filtros y de mecanismos para controlar la participación del público, sin dejar de establecer una comunicación íntima entre las partes. En muchos casos, los streamers establecen la temática a tratar mediante votaciones o encuestas. Leen los comentarios de su audiencia en tiempo real, contestan y actúan siempre en respuesta a ella. Existen carnets de puntos, sorteos y todo tipo de estrategias para incentivar la participación.

“Twitch te permite conectar con otras personas de tu onda, comentar lo que hacen, apoyarlas, pasar tiempo con ellas. Es maravilloso”, opina Carulsmile, que empezó transmitiendo sus partidas de videojuego y, gracias a la comunidad que armó, se animó a expresarse sobre su vida personal. “Mil veces empecé un stream con algo pensado y terminó siendo otra cosa, porque las personas o los temas de conversación hacen que cambie”. Para ella, los mejores streams son los que abren al debate, para contar anécdotas o a compartir experiencias en los juegos. “Me encanta que cada uno sea reconocido por toda mi comunidad. No queremos que nadie se sienta excluido. Si yo respondo a tu pregunta, todo el chat opina y se genera algo maravilloso”, celebra la streamer. Sin ir más lejos, la categoría más vista de Twitch es Just Chatting (Solo Charlando).

Los telespectadores no experimentan esta cercanía ni están implicados de forma práctica en la TV, aunque se involucren emocionalmente. El factor interacción, entonces, es clave para comprender el éxito de Twitch. Según businessofapps.com, la plataforma cuenta con 2,84 millones de usuarios y en 2020 se consumieron 18.600 millones de horas diarias. “Viene a llenar un vacío que se generó y es importante tomarlo en serio y actuar rápido”, advierte Chumill.

Sin embargo, la investigadora Heram cree que la TV no pierde vigencia: “En los segmentos más jóvenes (de 18 a 29 años), aparecen primero las redes sociales pero el consumo de TV está muy presente a través de YouTube”. Chullmir, en cambio, insiste en que Twitch es la protagonista indiscutida y ya rivaliza con las plataformas tradicionales. “Los números de audiencia que maneja y los invitados que consigue-asegura-llamaron la atención de los medios masivos, que ahora tratan de ser jugadores en este ecosistema.»

“Twitch es contenido generado por pares más que por grandes empresas, estudios o intérpretes”, explica el periodista Rizza y agrega que los vínculos que  genera esta red son más genuinos que los que se construyen con la TV: “Hay un contrato tácito de que, cuando te conectes, va a estar la persona que querés ver. El producto no son los juegos, sino uno mismo”.

Entonces, ¿es Twitch la nueva TV o solo es una TV distinta, que representa mejor a las nuevas generaciones? La plataforma recupera el vivo y directo del medio  tradicional, que tiene atractivo de simultaneidad y sincronía, pero rompe con la linealidad y con el tipo de contenido. Pone a la audiencia en primer plano y crea junto a ella en una especie de “elige tu propia aventura”. Versátil por donde se la mire, maneja públicos y tópicos muy distintos a los de la TV tradicional que corre, nostálgica, detrás de un público estático que envejece.

En este contexto tan complejo, de permanente hibridación y segmentación de los públicos, la TV tiene un desafío por delante para asegurarse un lugar: buscar nuevas estrategias para acercarse a esas audiencias juveniles, acaparadas por las plataformas de streaming. Como sostiene Chullmir: “Todos están buscando los espacios para ciertos contenidos. El que se mueve más rápido, tiene más chances de dominar el ecosistema.”

Redacción: Alejandra González Orellana

Edición: Micaela Calabró

Producción periodística: Federico Cingolani y Johanna Chiefo

Producción audiovisual y fotografía: Luciana Cisterna

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