Barbijos anticovid made in Argentina

            La Organización Mundial de la Salud (http://OMS) recomendó en junio de 2020 el uso de mascarillas en espacios públicos y cerrados (escuelas, comercios o lugares de trabajo) con el fin de evitar la transmisión de Covid 19 junto con otras medidas como el distanciamiento social y el lavado frecuente de manos. ¿Pero cualquier barbijo es apto para evitar el ingreso del virus a nuestro cuerpo? Ante este problema, científicos del Conicet, de la Universidad de Buenos Aires (http://UBA) y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), con la inversión de la Pyme textil Kovi SRL. desarrollaron las mascarillas anti-covid de uso social comercializadas bajo el nombre de “Atom Protect”.  Para entender más sobre esta innovación, cómo surgió, qué estrategias se siguieron para promover su uso, consultamos a los protagonistas.

Barbijos made in Argentina con la teconolgía de Conicet

El proyecto comenzó en marzo del año 2020 cuando los investigadores se propusieron  trabajar para el desarrollo de máscaras antivirales y antimicrobianas para el sector médico.

Posteriormente, Alan Gontmaher, dueño de la PyME Kovi SRL, solicitó asesoramiento al Conicet  para el desarrollo de barbijos con propiedades antibacterianas. La Dra. Ana Maria Llois, investigadora en Física e Ingeniería y Tecnología de Materiales en el Conicett y la UBA, quien participó del proyecto, relata ese encuentro: “Nosotros le ofrecimos mejorar la propuesta e incorporar también activos antivirales y fungicidas. El empresario tomó la propuesta y financió el desarrollo; el Conicet y las universidades pusieron a disposición sus equipos de investigación y sus laboratorios, además de sus equipos de gestión de innovación”.

Composición de la tela

            La Dra. Llois refiere que la particularidad del barbijo reside en el tratamiento de la tela de algodón poliéster con la que está confeccionado: “debido a que se le han incorporado  sustancias de acción antimicrobiana y antiviral, fijadas con un polímero de bajo impacto ambiental; de esta manera se consigue una tela en la que no pueden prosperar las bacterias ni los hongos, y los virus se desnaturalizan”. Por sus propiedades, este barbijo es autosanitizante y antiviral, lo que disminuye las probabilidades de contraer el virus o de contagiar. También es más higiénico, ya que evita que una persona respire sus propios gérmenes, y puede usarse durante más horas. Además puede reutilizarse y resiste hasta quince lavados.

La científica comentó a Agencia TAO: “en menos de dos meses el desarrollo estuvo listo. Eso pudo ser así porque había detrás muchos años de trabajo e investigación enpolímeros y en textiles de los investigadores involucrados, en particular de Silvia Goyanes (IFIBA-UBA) y de Roberto Candal (3IA-UNSAM) y de sus respectivos  grupos”. La Dra. Llois explicitó que su línea de investigación no está relacionada con los barbijos pero que, ante la emergencia de la pandemia, sintió la necesidad de trabajar para aportar su saber en la lucha contra el virus: “La pandemia nos revolucionó a todos, la realidad en la que nos vimos inmersos nos llevó  a muchos, dentro del sistema científico tecnológico, a  aplicar nuestros saberes y capacidades para  tratar de paliar los efectos de este enemigo invisible. Muchos hemos sentido esa necesidad de hacer algo concreto, muy concreto”.

            Otro aspecto interesante de este proyecto que involucra al sector científico tecnológico con el sector privado y empresarial, es que en el convenio que se firmó entre las partes por la transferencia de la tecnología, se le pidió a la empresa que donara durante seis meses el 10% del total de la producción de las telas a las universidades:  5% a la Facultad de Ciencias Exactas (UBA) y 5% a UNSAM para destinarlo con fines solidarios. La UBA otorgó la tela a cooperativas textiles, entre ellas la del Frente Darío Santillán (FDS) para que confeccionaran los barbijos, con el objetivo que los sectores más vulnerables de la sociedad pudieran acceder a ellos a un precio más bajo. Pero este objetivo tuvo un alcance limitado, más allá de las expectativas y voluntad solidaria de los integrantes del frente.

Frente popular Darío Santillán en tiempos de pandemia

            El polo textil FDS, con sus 60 trabajadores, confecciona además de los barbijos, kits de seguridad para hospitales (camisolines, cofias y cubrebotas ) y guardapolvos para médicos y escolares, supervisados por el INTI. El FDS donó el 50% de su producción de barbijos a docentes, comedores y vecinos y el otro 50% fue destinado a la venta para comprar los insumos (hilos y elásticos) y remuneración a les trabajadores. El precio de venta fue 150 pesos, mientras que en el mercado cuestan alrededor de 500.  Silvia Cano, encargada del polo textil FDS de Avellaneda sostiene: “Nosotros estamos donde el Estado no llega … en los barrios humildes no hay manera de acceder a ese barbijo al precio del mercado”. Según Cano: “ Antes de que el Atom Protect estuviera en los medios, nosotros ya habíamos repartido 10.000 unidades; el primer barrio fue el 21-24, junto con la asistencia de comida”.

Fotografía, Philipp Steckenbach

            Para la Dra. Llois: “El compromiso de la empresa se cumplió hace ya varios meses. De hecho, en el caso de UNSAM, se fabricaron alrededor de 100.000 barbijos con esas telas pagando la confección  con fondos provenientes  de un ANR (Aportes No Reembolsables) del Ministerio de la Producción. Estos barbijos  se entregaron gratuitamente a hospitales y comedores, dentro del  Municipio de San Martín. El ANR lo administró la fundación FUNINTEC de UNSAM”.

 

Sin tela y sin protección

No obstante, en medio de la segunda ola, en el pico de infecciones, muertes y con el surgimiento de nuevas variantes del virus, dejaron de recibir el suministro de telas para cumplir con su misión solidaria.  Cano nos cuenta: “todos los vecinos nos vienen a pedir barbijos pero ya no tenemos más tela, apelamos al Estado para que nos ayude a adquirirla ya que fue hecha por nuestros científicos y es de industria argentina, y para poder continuar con nuestra tarea solidaria”.  Esta situación los tomó por sorpresa, dado que habían entendido que la provisión de tela por parte de la empresa debía continuar durante la pandemia. Tampoco es posible acceder al convenio, dado que contiene cláusulas de confidencialidad y se encuentra bajo secreto industrial según lo establecido en el artículo 8 de la Ley N° 27.275.

            Consultado sobre cómo se producen, en nuestro país, los procesos de transferencia de conocimientos de la comunidad científica hacia la sociedad, el Dr. Arnaldo Visintin (Doctor en Ciencias Física y Químicas), afirma que la carrera de investigador del Conicet está planteada con parámetros que apuntan a otros objetivos: “la obligación de los científicos es investigar, ejercer la docencia y publicar trabajos propios en revistas científicas internacionales de alto impacto”. Visintin agrega que hay un grupo de investigadores (entre los cuales se incluye) que están intentando hacer desarrollo tecnológico para resolver los problemas del país, y considera que el barbijo es un buen ejemplo. Asimismo reflexiona: “estos científicos que trabajaron en el barbijo, le entregaron a la sociedad todo el conocimiento que tienen en materiales  para desarrollar el barbijo y no era su obligación, lo hicieron por voluntariado, para salvar vidas”.

            Actualmente, el uso de barbijos “Atom-Protect” se ha extendido en algunos sectores de la población que pueden comprarlo y se ha avanzado incluso, en un nuevo diseño perfeccionado que ha obtenido aprobación en la Comunidad Económica Europea. 

            De esta manera, el desarrollo del barbijo anti-covid, surgido en el Conicet, pone de relieve la importancia de la ciencia argentina y de la articulación de distintos actores en la producción y transferencia del conocimiento científico-técnico a la sociedad, el rol del Estado, así como también las complejidades y tensiones en juego.

Al día de hoy, los científicos de nuestro país, en la lucha contra la pandemia, además del barbijo anti-Covid, desarrollaron el Suero Hiperinmune, diversos tests de detección y están trabajando en una vacuna de origen nacional. 

Páginas relacionadas:

https://www.conicet.gov.ar/tag/barbijos/

https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses

Redacción: Fedra Fanny Nuñez

Edición: Philipp Streckenbach

Audiovisuales: Eddie Agustín Murphy

Investigación: Rosmery Alayo Rodríguez

Esta entrada fue publicada en Sin categorizar y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s