Subrogación de vientre en Argentina: guía de pasos para lograrlo

La repercusión de la nueva producción de Telefé, “Pequeña Victoria” abrió el debate sobre la gestación subrogada y el deseo de ser madre. La subrogación es una técnica de reproducción asistida que consiste en que una mujer accede a gestar el hijo de otras personas. En Argentina es un procedimiento al que solo se puede acceder en unos pocos establecimientos concentrados en la Ciudad de Buenos Aires.

Hay distintos tipos de fertilización: la madre gestacional aporta su óvulo pero el espermatozoide proviene del padre que solicita la subrogación o bien de un donante. El bebé se engendra por medio de la fecundación in vitro, una técnica en desuso frente a otras opciones. Otra vía es que la mujer gestante aporte la capacidad gestacional de su útero, pero no tenga vinculación genética ninguna con el feto, ya que los gametos provienen de otras personas. Óvulo y espermatozoides pueden ser aportados por la pareja que solicita la subrogación, por donantes o por una donación mixta.

Sólo pueden acceder  a este procedimiento mujeres que tengan alguna condición médica que les impida llevar a cabo un embarazo o parejas del mismo sexo. El proceso comienza con la evaluación de los padres procreacionales, que son los que tienen la intención de ser padres, quienes van encargarse del cuidado y la crianza del bebé. Después son derivados a una psicóloga.

El paso siguiente es abordar el plano legal, mediante un asesoramiento letrado. Una vez finalizados  todos estos pasos, si los interesados tienen la intención de seguir adelante, tienen que presentar en la clínica a  la persona que va a gestar a su hijo.

La Dra. Florencia Inciarte, especialista en medicina reproductiva del Instituto Halitus, explicó a Agencia TAO el vacío legal que existe: “En Argentina no hay una ley que regule esta práctica y no deberían existir las agencias, nadie puede ser intermediario, lo que hoy se acepta es la gestación solidaria, los pacientes tiene que traer sí o sí a su portadora”.

Laura Gonzáles, madre subrogadora // Fuente: Agencia Tao

La madre subrogante tiene varias entrevistas en las que se la evalúa psicológicamente y se le informa sobre el proceso y los riesgos a los que se expone. Si aprueba todo ese periodo, se le hacen estudios y se firma un consentimiento previo, libre e informado a partir del cual comenzaría  el tratamiento. Mediante este consentimiento, los padres se hacen cargo de la obra social de la gestante, de su seguro de vida y de todos los gastos que ella tenga.

Para ser gestante hay que cumplir ciertos requisitos: un óptimo estado de salud, tener más de 18 años y menos de 40, haber pasado por un embarazo y parto de un hijo propio sin complicaciones, solo se puede subrogar el vientre en dos oportunidades.

La psicóloga Patricia Martínez, afirma que “la razón principal por la que una mujer se somete a este procedimiento es por un acto de amor y el vínculo que se forma entre los padres y la gestante es hermoso y dura para toda la vida”.

Débora Salerno / D.S. / C. 01

Esta entrada fue publicada en Sin categorizar y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s