Tracción a sangre: ¿derechos humanos o animales?

La prohibición de la tracción a sangre enfrenta a organizaciones defensoras de los derechos animales con los recicladores urbanos. Tanto en la Ciudad de Buenos Aires como a nivel nacional, la ausencia de políticas de Estado que formalicen en su totalidad el trabajo de los cartoneros hace que el conflicto continúe vigente.

Santiago Fernández Galeano: “El trabajo de los cartoneros nunca fue prioridad para el Gobierno, lo que conseguimos fue a partir de la lucha que llevamos a cabo juntos”. Fuente: Agencia TAO

Uno de los obstáculos que encuentran los recicladores es la prohibición de la explotación del caballo como instrumento de trabajo, lo cual trae como consecuencia la coacción policial, la prisión, y el robo de sus animales. Por un lado, la Asociación Protectora de Rescate Equino (APRE) secuestra caballos que denomina maltratados y su abogada Natalia Rama afirma que “lo fundamental para nosotros es el maltrato animal”. Por otro lado, Luca Ramallo, militante del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) e integrante de la Federación Argentina de Cartoneros y Recicladores (FACyR) sostiene que hasta hace dos años se robaban, en La Plata, entre cuatro y seis caballos por semana, de modo que “las protectoras se preocupan por el caballo pero no por los compañeros que se quedan sin comer”. En un principio, además de la represión, se llevó a cabo la prohibición del ingreso de los cartoneros que venían de otros lados del conurbano bonaerense por parte del Jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri.

A partir de la imposibilidad por parte del Estado de solucionar el conflicto,  se abre un proceso organizativo entre los cartoneros y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). Sin embargo, este proceso de formalización está incompleto, como sostiene Santiago Fernández Galeano, delegado general adjunto de ATE y miembro de la Junta Interna del Ministerio de Ambiente y Espacio Público: “hasta que siga habiendo compañeros cartoneros que tiren de un carro, esto sigue siendo trabajo informal y tracción a sangre” y agregó: “todavía hay miles de trabajadores que están fuera del sistema y existe la sectorización dentro del mismo, por ende todavía falta un montón”

En C.A.B.A se ha logrado, a través de la fuerza policial, evitar la circulación de carros tirados por caballos por las zonas céntricas de la ciudad. Sin embargo, en los barrios del sur y en los pasos fronterizos con el Gran Buenos Aires, la tracción a sangre sigue siendo un hecho.

Los problemas por los que atraviesa este sector, son muchos. La necesidad de avanzar en la formalización del trabajo parece algo lejano cuando Santiago Fernández Galeano afirma que existe una gran “intuición” de que se viene una propuesta de un pliego privatista, la misma que tuvo Sergio Sánchez, “el cartonero del Papa” y presidente de la FARyC, cuando expuso en el Congreso GIRSU de Rafaela: “No queremos tecnócratas viviendo de la costilla de los trabajadores pobres” haciendo alusión a los proyectos privatistas que quiere llevar a cabo el Estado Nacional.

Florencia Soumoulou/ FS/ Comisión 3

Esta entrada fue publicada en Sin categorizar y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s