Besos Yuri en la Jigoku

Una de las características principales del mundo del animé es la riqueza de temas que son abarcados. Dicha amplitud se refleja en las prácticas a las que dan lugar. Los besos Yuri son una de ellas.

Jigoku style 7/8 de junio de 2014 – Ph Renata Avignolo

Yuri es el vocablo japonés para referirse al amor entre mujeres en el animé, que puede centrarse tanto en los aspectos emocionales como en los sexuales de la relación. Tachi es el término usado para nombrar a la mujer que toma la iniciativa y busca seducir a otra para comenzar una relación: presenta rasgos masculinos y/o un perfil andrógino, se caracteriza por llevar el pelo corto y usar ropa tradicionalmente poco femenina. Por el otro lado, Neko es el término que designa la mujer que es cortejada por otra. En lo que respecta a feminidad y cuidado de la apariencia, ella no difiere de una mujer heterosexual: utiliza faldas, se maquilla y se supone que tiene una personalidad más débil que las Tachi. Por su parte, las relaciones homosexuales masculinas reciben el nombre de Yaoi, palabra que hace referencia a la representación de relaciones amorosas entre hombres. Al participante que toma el papel activo o dominante se lo llama Seme, mientras que aquel que desempeña el papel sumiso o pasivo se lo llama Uke.

Mientras tanto, en la Jigoku

Desde hace alrededor de ocho años, chicas y chicos de 13 a 16 años se pasean por la exposición con carteles ofreciendo besos Yuri y Yaoi, respectivamente. Romina Molina, cosplay y habitué de las Jigoku, afirma que “las chicas lo hacen para hacerse las interesantes, y un poco porque está de moda. La homosexualidad siempre fue bastante aceptada en nuestro ambiente, ya que hay géneros en la animación japonesa atravesados por las relaciones entre personas del mismo sexo”. Molina añade: “La mayoría de las chicas del ambiente son heterosexuales, pero son fanáticas del Yuri, ya que les parece algo tierno y les fascina lo prohibido”. No obstante, las relaciones que se entablan entre quienes ofrecen besos y quienes reciben no siempre terminan en algo efímero. Según Molina, “es como en un boliche: si hay un pibe regalando besos como si fueran caramelos y se acerca alguien que a él le gusta, seguro que le pide el celular. Ahí ya deja de ser un jueguito”

Gustavo Gerrtner/ C. B./ C4

Esta entrada fue publicada en Sin categorizar y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s